Lynda Carter and her stunt double Jeannie Epper (1970’s)
Fuente: vintagegal
Por qué creer?
Ya estaba vomitando mucho, las cosas no debían ser así. Frente al espejo me dije, como cualquier güey pedo se dice: no estoy pedo todavía, que no podía seguir creyendo eso que siempre, y en diferentes momentos, me repitieron una y otra vez.
Como cuando te buscan después de mucho tiempo de un leve flashazo y te dicen “cuando te vi quería correr a abrazarte, pero solo me desilusionaste” o “iba a hacer tal o cual cosa, pero que bueno que no lo hice porque eres tal y cual”. entonces paranoico le preguntaste a tu reflejo: “¡a chingao, ¿neta es mi culpa?!”; el reflejo, que ni imaginariamente te da una respuesta, sigue estático hasta que sólo te dices: “no, el mundo no puede aceptar que te des tu lugar”. Hasta cierto punto se llega a notar el chantaje emocional porque según los demás la cagas.
Si tristemente la cagamos, mejoramos o empeoramos, pero no se sorprendan cuando alguien los deje, sin dudarlo y sin sentirlo cambiarán. Poco a poco entenderemos la valía de haber hecho las cosas; la cosa más importante (y egoísta) es dejar lo que hicimos, sentimos y somos para nosotros, la satisfacción es propia y es lo que nos debe llenar.
¿Por qué creer?, no hay que creer y pensar por nadie más, las cosas que tenemos son las que vemos y nada más. No hay algo más tangible a las palabras absurdas de alguien que sus propios hechos, los tenemos bien clavados en nuestras emociones. Ya queda en cada quien creer o no, pero generalmente, les recomiendo, piensen en los hechos.
Julie Newmar as Catwoman for the Batman TV series (1960’s)
Fuente: vintagegal
Rojo
Fuente: monsterman
Diablo Guardián de Xavier Velasco





